Duele. Duele y no tienes ni idea de por qué.
Sientes un pequeño vacío que comienza a expandirse poco a poco por tu pecho;
notas como presiona, como molesta, como está a punto de explotar,
pero no explota, solo se mantiene, creciendo y creciendo.
Tampoco sabes como pararlo, ponerle fin, es simple:
no se puede.
No hay comentarios:
Publicar un comentario