Las nubes eran nuestro pasatiempo
favorito. Jugábamos al escondite con
el sol. El cielo, siempre el mismo y a la
vez siempre distinto, en constante cambio.
Las nubes moviéndose lentamente en
distintas direcciones. Es tan
tú y yo
que parece que el propio cosmos se
burle de
n o s o t r o s.
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