No soy lo que esperas. Solo sería uno de tus muchos errores cometidos, eso sí, yo sería el mejor error que has podido cometer. Aún así caeré en el olvido tan rápido como cambies las sábanas y mi olor se vaya de ellas, de tu almohada y de la camiseta que un día utilicé como pijama.
Un día tú y yo volamos alto sin necesidad de alas, rozamos el cielo y aún haberlo hecho siempre decidimos quedarnos en el infierno, pues nos parecía más divertido, pero ¿de qué sirvió? ¿Solo fui tu diversión pasajera?
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